viernes, 11 de marzo de 2011

Hacer hermandad

Mirar hacia adelante, hacer hermandad día a día, todos sumamos, cualquier colaboración es imprescindible. Los obstáculos, las dificultades serán las compañeras de viaje, tenemos que aprender a convivir y fortalecernos con ellas. Una nueva casa de hermandad cerca de la parroquia es una oportunidad para el encuentro para compartir, para aunar voluntades. Surgen nuevos reveses, nuevos compromisos económicos que atender, nuevas urgencias, mirar hacia adelante y trabajar es la solución. Nuevas iniciativas, nuevas ideas, más trabajo, nadie se apropia de nada, todos somos importantes, una sonrisa, un abrazo vamos para adelante. Una nueva palabra de aliento, un compromiso, un nuevo proyecto que sacar, no existen los reproches, la palabra de aliento invita a superar el desaliento, las gracias no hacen falta entre hermanos, pero uno se encuentra mejor cuando las escucha. Quien se encuentra mejor actúa mejor. Operaciones carretilla, cenas de hermandad, actos oficiales, lotería, pintura, limpieza, mudanza, charlas, difusión Web, gestiones y desvelos bancarios, llamar a muchas puertas, unas se abren otras no, carteles, revista, cultos a nuestros sagrados titulares, artesanía, manualidades, carnaval, teatro,…vida de hermandad y hermandad con vida.
Vienen las críticas, no importa siempre que se hace algo uno se expone a ellas, hay que escucharlas pero no deben paralizarnos, ni hacer que perdamos energías en generar mala sangre, caminar y no mirar nunca hacia atrás, evitar convertirnos en estatuas de sal. Surgen nuevas complicidades, los lazos de unión entre los hermanos cada vez son más fuertes, la hermandad se hace más consistente. Surgen nuevas dificultades, nuevas críticas, nuevos palos en las ruedas, no pasa nada, caminamos, luego nos movemos y nos hacemos más fuertes, más solidarios, mejores personas y más hermanos. Acaso a nuestro Señor le importó dar su vida por nosotros, ¿Quiénes somos nosotros para juzgar a nadie? cuando nuestro Señor no lo hizo, y sobre todo por cuestiones que sólo son lo relevantes que nosotros queremos que sean. Con las calendas otoñales se inicio un curso cofrade repleto de oportunidades, de posibilidades y de proyectos que han sido asumidos y modestamente atendidos, hasta llevarnos al punto álgido cuaresmal donde como los tenores tenemos que deleitarnos dando el do de pecho para disfrutar y hacer disfrutar con todos los acontecimientos cofrades venideros. Queridos hermanos hasta ahora ha sido un placer compartir tantas complicidades que solo cabe esperar seguir haciéndolo unidos durante toda la cuaresma. GRACIAS

Presentación del Cartel de la Lanzada

Nélida Prieto presentó el cartel de la Lanzada
Su alocución estuvo plagada de sentimientos y emociones que se nucleaban en torno a sus sagrados titulares.
En algo más de veinte minutos la presentadora conectó con los asistentes que llenaban la Parroquia de los Dolores. A la calidad literaria la presentadora supo darle un contenido bien estructurado con distintos guiños a sus titulares y su barrio.
Guiño a la Caridad como advocación Mariana y como valor cristiano y cofrade del que no se ocupan todo lo que deberían las distintas hermandades que conforma nuestra Semana Santa.
Guiño a la mujer en las cofradías y especialmente a aquellas que supieron ocupar un espacio debajo de la trabajadera y proclamar a los cuatro vientos en nuestra Granada que las mujeres pueden porque quiere ser costaleras. Durante más de diez años la presentadora predica con el ejemplo tanto debajo del palio de la Caridad y como miembro de Juntas de Gobierno de su Hermandad.
Guiño al Martes Santo y al barrio del Zaidín. En el que con méritos propios se ha hecho un hueco esta Hermandad superando todo tipo de adversidades y reveses.
Y Guiño al Cristo de la Lanzada salido de la gubia del imaginero Antonio Barbero.
El cartel es un primer plano de la Virgen de la Caridad en su palio obra de Manuel Puga, en el que una elipsis elimina todo lo que es secundario realzando la imagen de Nuestra Señora de la Caridad, destacando la dulzura, ternura y amor de la madre para con su hijo.
El acto contó con un cuarteto de cuerda que marcó el inicio del mismo y final con dos marchas que sonaron a himnos, la Madrugá al comienzo y Caridad del Guadalquivir en su final, marcha muy cercana y querida en esta hermandad.
En el acto se le rindió un homenaje a Miguel Peláez, cofrade de la hermandad que durante más de veinticinco años ha desarrollado una labor abnegada en la misma, como albacea, hermano Mayor y cofrade. Se le entregó un recuerdo que simboliza la labor del albacea en la Hermandad.